EL RITUAL DE TU MIRADA
En vos ha cantado la tarde
y ese silencio de la lluvia en el tejado
dibuja en tu cuerpo suave
el rumor de mi mano,
estremecida en cada poro
como gotas de aguacero en la espesura.
Me envolvés en el ritual de tu mirada,
atardecer ambarino
que desboca en mi piel una luz solar,
sobre el camino húmedo trazado por tus labios
entre mi plexo, mi silencio y mi camisa,
en el coro de la lluvia arreciando allá afuera,
mientras vos y yo
poblamos de estrellas la tarde.
Quedate y extendé en mi pecho
el bullicio vespertino,
que recita tu nombre de mujer,
tierna y febril,
libando el grito de mi amor
y enjugame en la lluvia fría
con el calor de tu mirada.
sábado, 14 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario