OSCURANA
¿Qué voz nocturna arrulló tu nombre
mientras mis manos eran un atisbo,
buscando las tersuras del abismo
sutil que me aferra como un sobre?
El húmedo eclipse de caricias
en la palidez de tu piel desboca
las jaurías de besos y delicias
que te estremecen el pecho, la boca,
el firmamento albo de tus pecas,
las cordilleras de tu cuerpo claro
oculto de noche, aunque lo sepas,
por mi deseo y la oscurana
desatando el broche que me ciñe
a la tibia orilla de tu cama.
(2006)
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